miércoles, 4 de abril de 2012

Algunas decisiones....

Algunas acciones que realizamos en nuestro camino conllevan a otras situaciones que podemos demoninar consecuencias. Causa y efecto. Acción y reacción. Puede denominarse de muchas formas, pero muchas de nuestras decisiones están determinadas por actos consecutivos de uno u otra indole. Ya sea que cambie nuestra perspectiva o se mantenga simplemente por la misma ruta y el camino se fortalezca. Cabe resaltar que muchas de estás decisiones, también, pueden estar en causadas por un ambiente moral dirigidos hacia lo correcto y lo incorrecto. En torno al éxito o lo que simplemente nos llevará al fracaso y la perdición. La interrogante sería ¿cuándo tomamos una decisión acertada?¿Cómo saber que no hemos errado el camino? ¿Sí nuestra decisión es la equivocada, cómo podemos recomponer el camino? Estos cuestinamientos me recuerdan a un diálogo platónico, el banquete. Una defición de "Eros" como un dios fundamental en el panteón griego y lo que llega a representar dicha deidad. La busqueda por aquella otra mitad, ese ser imperfecto que completa nuestra ausencia de perfección. La premisa de que somos seres andróginos que fuimos separados por la ira de los dioses y ,desde ese momento, buscamos nuestra otra parte que fue arrebatada por el violento rayo de Zeus. Esa busqueda de aquella parte que añoramos desde el momento que tomamos conciencia de la ausencia de ese ser. Pero, desgraciadamente, lo comenta Platón, muchas veces nuestro amor mancebo, ciego, inexperto, se equivoca. Depositamos el corazón en aquel ser, con el fin de que esa persona lo atesore y guarde como lo más valioso. Muchas veces sucede lo contrario, no se guarda, se arroja al vacio y se pisotea. 
¿Cuál es la decisión correcta? No sólo se puede recoger de los diálogos platónicos algunas ideas sobre cómo tomar una decisión. Una acción que emana de la virtud, esa que te hace glorioso y justo y te lleva a la felicidad. Creo que ahí radica la clave de toda decisión, felicidad. Ese es el camno que todos queremos alcanzar. Sim embargo ¿Sí nuestra decisión afecta la felicidad de otro, tendré que límitar mi decisión? Tal vez la respuesta es sencilla, toda acción tiene una reacción, es decir que todo lo que realice sucitará nuevo hecho. No es secillo, tiene miles de caminos, no es único, a lo largo del caminos epueden sucitar miles de posiblidades y operaciones. Los avatares son infinitos y aunque creamos que somos un transeúnte con decisiones acertivas, podemos errar, porque en el error está el aprendizaje. La vida no es un boceto, dónde podemos comenzar de nuevo, el error es algo que nace en el momento, que nos apropia de algunas facultades concientes de algunos actos. En particular dos: templanza y sabiduría, capacidades que deben trazar el camino de la felicidad. Ser equilibrado y sabio son dos aptitudes que debemos alcanzar para ser asertivos en nuestro transitar...